Japón ejecuta en la horca a un condenado a muerte

El ejecutado es Tsukasa Kanda condenado por el asesinato de una mujer de 31 años.

Japón ejecutó en la horca a un condenado a muerte en lo que supone la décimo segunda pena capital que se aplica desde la llegada al poder en 2012 del primer ministro conservador Shinzo Abe, anunció el Ministerio de Justicia.

El reo ejecutado es el primero en ser ajusticiado desde que se les aplicara el 29 de agosto de 2014 la pena capital a dos hombres condenados por asesinato.
El ejecutado es Tsukasa Kanda, de 44 años, condenado por el asesinato de una mujer de 31 años cometido en la ciudad de Nagoya en agosto de 2007.

Kanda y otros dos cómplices, condenados a cadena perpetua, asaltaron a primera hora del 25 de agosto de 2007 a Rie Isogai, una oficinista de 31 años.

Tras esposarla y meterla en una furgoneta, le sustrajeron el dinero en metálico que llevaba y cuando la mujer trató de huir, Kanda acabó con su vida golpeándole la cabeza repetidas veces con un martillo.


Ese mismo día uno de los dos cómplices llamó a la policía y confesó el crimen y en 2009 un tribunal de Nagoya condenó a Kanda a la pena capital.

"Se trata de un caso muy cruel. Hemos tomado la decisión (de aplicar la pena) después de haber estudiado detenida y cautelosamente el proceso", dijo la ministra de Justicia, Yoko Kamikawa, quien, como es habitual en Japón, evitó dar más detalles sobre por qué se decidió ejecutar a este reo.

El titular de Justicia es el responsable de firmar las condenas a muerte en Japón, donde a los reos se les comunica que van a ser ahorcados solo horas antes de la ejecución.

Esta práctica es duramente criticada por organizaciones humanitarias, que denuncian la carga psicológica que soportan los condenados, algunos de los cuales pasan décadas recluidos y aislados sin saber cuándo se les aplicará la pena capital.

Tras la ejecución de hoy, quedan 130 presos condenados a la pena capital en Japón a la espera de que se aplique su sentencia.

Japón es junto con Estados Unidos el único país industrializado y democrático que mantiene la pena de muerte, la cual cuenta en el país asiático con el apoyo de un 85 por ciento de la población, según las últimas encuestas.

Share this

Related Posts

Previous
Next Post »

DEJA TU MENSAJE