domingo, 2 de marzo de 2008

El sexo y la belleza de tu cuerpo van de la mano

Las virtudes del sexo como tratamiento de belleza: mejora la celulitis y las manchas de la piel, fortalece y otorga brillo al cabello y luminosidad a la piel...

Un reciente estudio inglés confirma la sospecha: cuando una mujer hace el amor, produce doble cantidad de estrógeno, la hormona que mantiene la piel suave y le da brillo al cabello. Y no sólo esto sino que también elimina las probabilidades de sufrir de dermatitis, erupciones y manchas cutáneas.

El estrógeno que libera el cuerpo al mantener relaciones sexuales produce el retraso de la osteoporosis y protege contra la hipertensión.

Según especialistas, también es uno de los ejercicios más completos que hay, incluso más que algunos deportes, ya que se trabaja la zona pélvica, los glúteos, el abdomen y piernas.

La importancia del sexo no sólo aparece en el ámbito de la salud, sino en el estético. De hecho, en países como Suecia, establecieron días de “fiesta sexual” para que las parejas se relajen, motiven y mantengan un aspecto cuidado y prolijo.

“Esta iniciativa ocasionó gran expectativa en la gente ya que se promociona abiertamente el mantener relaciones amorosas para mejorar la calidad de vida de hombres y mujeres”, explica Daphne Swingborg, una turista sueca en Argentina.

Otra de las ventajas que otorga el ejercicio sexual es que mejora ampliamente la circulación del fluido linfático en el cuerpo lo cual ayuda a prevenir y mejorar los cuadros de celulitis. También se aumentan los glóbulos rojos, se mejora la circulación y se previene también las enfermedades óseas.

David Weeks, investigador del Royal Hospital de Edimburgo, en Escocia, asegura que una vida sexual activa constituye una efectiva terapia anti-edad. Su estudio reveló que mantener relaciones al menos tres veces por semana alarga la expectativa de vida en un promedio de diez años. Para llegar a esta conclusión se contactó con 3500 personas que mantenían sexo habitualmente y descubrió que todas parecían mucho más jóvenes de lo que realmente eran.

“La transpiración que se consigue tras el acto sexual está llena de aceites nutritivos para la piel, por eso no hay que correr a la ducha, sino esperar que eso se absorba. Esto le dará un aspecto mucho más reluciente y jovial sobre todo a la mujer”, explica la sexóloga Ernestina Caballero.

En el caso del hombre, las ventajas también son importantes. Protege contra las dolencias cardíacas, contra el cáncer de próstata, evita el envejecimiento prematuro ya que promueve la hidratación de la piel y favorece el adelgazamiento.